La depresión y la ansiedad de los universitarios bajan por tercer año consecutivo
El Healthy Minds Study halló que la depresión, la ansiedad y los pensamientos suicidas entre universitarios de EE. UU. bajaron por tercer año consecutivo, ofreciendo una contranarrativa esperanzadora sobre la salud mental juvenil.
SaludEquipo Editorial GNGV4 min lectura
En medio de un goteo constante de titulares sobre una crisis de salud mental juvenil, una de las mayores encuestas a universitarios ofrece una señal genuinamente esperanzadora. El Healthy Minds Study, cuyos resultados se difundieron el 19 de septiembre de 2025, halló que la depresión, la ansiedad y los pensamientos suicidas entre universitarios de EE. UU. continuaron mejorando por tercer año consecutivo desde 2022.
Las cifras son llamativas. Los síntomas depresivos de moderados a graves bajaron del 44% de los estudiantes en 2022 al 37% en 2025, mientras que la depresión grave cayó del 23% al 18%. La ansiedad de moderada a grave descendió del 37% al 32%. La proporción de estudiantes que consideró seriamente el suicidio en el último año bajó del 15% al 11%, y los niveles altos de soledad reportados cayeron del 58% al 52%. El estudio se basó en respuestas de más de 84.000 estudiantes de 135 universidades.
"Estas reducciones sostenidas me dicen que no es un hecho aislado", dijo Justin Heinze, profesor asociado de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan, que describió los hallazgos como "una contranarrativa prometedora" frente a la preocupación predominante por la salud mental de los jóvenes. Los investigadores señalan la ampliación de la orientación en los campus, una mayor apertura sobre la salud mental y la recuperación de las graves interrupciones de los años de pandemia como probables factores.
Las advertencias son importantes. Es una encuesta autoinformada de estudiantes de instituciones participantes, no un estudio aleatorizado, y las cifras reflejan específicamente a la población universitaria de EE. UU., no a todos los jóvenes. Las tasas siguen siendo más altas de lo que muchos quisieran, y la encuesta por sí sola no explica qué impulsa la mejora. Aun así, tres años seguidos de movimiento en la dirección correcta es significativo, y un recordatorio bienvenido de que las tendencias de salud mental no están destinadas solo a empeorar.
