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La Refugiada Afgana Negara Nazari Gana el Premio Nansen de ACNUR por Construir una Escuela que Educa a Cientos de Niños Desplazados en Tayikistán

Negara Nazari, una refugiada afgana que vive en Tayikistán, ganó el prestigioso Premio Nansen para Refugiados del ACNUR por cofundar el Centro de Aprendizaje Ariana, una escuela que brinda educación a jóvenes refugiados afganos que no podían acceder a las escuelas locales. Su trabajo ha dado a cientos de niños desplazados la educación que les fue negada.

Historias HumanasEquipo Editorial GNGV5 min lectura

Cuando Negara Nazari huyó de Afganistán y llegó a Tayikistán como refugiada, se encontró en una paradoja dolorosa: estaba a salvo de los peligros que había dejado atrás, pero los jóvenes refugiados afganos a su alrededor — niños y adolescentes — no tenían acceso a la educación. Las escuelas locales estaban llenas, las barreras lingüísticas eran inmensas y no existían programas para atender a estudiantes afganos desplazados.

En lugar de aceptar esta realidad, Nazari decidió cambiarla. Cofundó el Centro de Aprendizaje Ariana, una escuela específicamente diseñada para educar a jóvenes refugiados afganos en Tayikistán. Comenzando con casi nada — sin financiamiento, sin edificio, sin reconocimiento oficial — construyó la escuela a través de pura determinación, apoyo comunitario y una creencia inquebrantable de que cada niño merece aprender.

El Centro de Aprendizaje Ariana ahora educa a cientos de niños y adolescentes refugiados afganos, ofreciendo instrucción en materias académicas fundamentales así como capacitación lingüística para ayudar a los estudiantes a integrarse en la sociedad tayika. La escuela atiende a estudiantes que de otro modo no recibirían educación formal — niños cuyas trayectorias educativas fueron interrumpidas por el conflicto, el desplazamiento y el colapso de la educación femenina en Afganistán.

Por su extraordinario trabajo, Nazari fue nombrada ganadora regional del prestigioso Premio Nansen de ACNUR para Refugiados, que honra a individuos que han hecho una contribución excepcional a la protección de refugiados, desplazados y apátridas.

La historia de Nazari es particularmente poderosa porque ella misma comprende la experiencia de sus estudiantes. El Centro de Aprendizaje Ariana se ha convertido en un modelo para iniciativas de educación de refugiados, demostrando que la brecha educativa para niños desplazados puede ser cerrada.

Fuentes

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