Saltar al contenido

El Bisonte Pintado de Font-de-Gaume Por Fin se Data en la Edad de Hielo

Los científicos lograron la primera datación directa por radiocarbono de pinturas en la cueva de Font-de-Gaume, en la Dordoña, confirmando que un bisonte fue pintado hace unos 13.000 años con carbón oculto en el pigmento.

CulturaEquipo Editorial GNGV4 min lectura

Durante más de un siglo, los animales pintados de la cueva de Font-de-Gaume, en la región de la Dordoña, en Francia, fueron admirados sin que nadie supiera con exactitud su antigüedad. Ahora, en un estudio publicado el 9 de marzo de 2026 en la revista PNAS, los investigadores han datado directamente por primera vez algunas de las obras maestras de la cueva, confirmando que un imponente bisonte fue pintado hace unos 13.000 años, durante la Edad de Hielo.

El avance derribó una suposición de larga data. Los estudiosos creían que las líneas negras del arte rupestre paleolítico se hacían únicamente con óxidos de hierro y manganeso, minerales sin carbono y, por tanto, imposibles de datar por radiocarbono. Al analizar los pigmentos con técnicas no invasivas, como la microespectrometría Raman y la imagen hiperespectral, el equipo liderado por una investigadora del CNRS descubrió que algunos de los pigmentos negros contenían también trazas de carbón, una forma de carbono que sí puede datarse.

Con un permiso especial para tomar muestras imperceptibles a simple vista, los científicos determinaron que la figura del bisonte data de hace entre unos 13.162 y 13.461 años. Una imagen abstracta que podría representar una máscara arrojó fechas aún más antiguas en partes de sus líneas, con una sección sorprendentemente más reciente, lo que sugiere que el arte de la cueva se creó y quizás se revisitó a lo largo de un vasto período.

Font-de-Gaume, cerca de Les Eyzies, en el valle del Vézère, fue descubierta en 1901 y es una de las pocas cuevas decoradas con pinturas policromas todavía abiertas a visitas públicas limitadas. Contiene cientos de representaciones de bisontes, caballos, mamuts y otros animales, con una sofisticación que sigue asombrando. El hallazgo abre la posibilidad de que trazas similares de carbón sobrevivan en pigmentos de otros yacimientos prehistóricos, dando a los investigadores una nueva herramienta para datar arte antes considerado indatable, y recordándonos que el impulso de crear es de los más antiguos y humanos de todos.

Fuentes

Siga leyendo