Una forma más limpia y rápida de extraer litio para baterías — sin lagunas gigantes
Investigadores de Columbia Engineering presentaron el S3E, un método con solvente sensible a la temperatura que extrae litio directamente de salmueras de baja calidad hasta diez veces más rápido que el sodio, evitando las extensas lagunas de evaporación que agotan el agua y tardan años.
InnovaciónEquipo Editorial GNGV6 min lectura
El litio alimenta las baterías de teléfonos, portátiles y de los autos eléctricos que ayudan a limpiar el transporte — pero sacarlo de la tierra ha sido durante mucho tiempo uno de los secretos más sucios de la energía limpia. Buena parte del litio del mundo está disuelto en salmueras subterráneas saladas, y la forma estándar de cosecharlo es bombear esa salmuera hacia enormes lagunas de evaporación y esperar, a veces más de un año, mientras el sol hace el trabajo y el agua preciosa se evapora al aire.
El 23 de mayo de 2026, investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Columbia describieron una alternativa mucho más limpia en la revista Joule. Su proceso, llamado extracción selectiva por solvente conmutable — S3E, por sus siglas en inglés — usa un solvente sensible a la temperatura que captura el litio directamente de la salmuera, incluso cuando el metal es escaso o está mezclado con otros minerales notoriamente difíciles de separar.
El desempeño es llamativo. En las pruebas, el sistema extrajo litio a tasas hasta diez veces mayores que el sodio y doce veces mayores que el potasio, los dos elementos que suelen contaminar una recolección de litio. Como el solvente responde a un calentamiento suave, puede impulsarse con calor residual de baja calidad o con simples colectores solares, en lugar de costosos insumos de energía. El equipo, liderado por el profesor asociado Ngai Yin Yip con colegas como Elizabeth Dach, Juliana Marston, Sara Abu-Obaid y Allison Peng, lo probó en salmueras sintéticas basadas en el Salton Sea, en California.
La escala potencial es lo que entusiasma. Los investigadores estiman que desbloquear estas fuentes de baja calidad podría, con el tiempo, suministrar litio suficiente para más de 375 millones de baterías de vehículos eléctricos — reservas que la tecnología actual simplemente no puede usar de forma económica. Igual de importante: hacerlo sin extensas lagunas de evaporación significa menos tierra alterada y, sobre todo, mucha menos agua consumida en las regiones áridas donde suelen hallarse las salmueras de litio.
Como siempre, un resultado de laboratorio es un comienzo, no una meta. Escalar el S3E a volúmenes industriales, probarlo en salmueras reales y construir las plantas para operarlo tomará años de trabajo. Pero la promesa es un círculo virtuoso: el metal que hace posibles las baterías limpias, obtenido de una manera que es ella misma más limpia, más barata y más amable con el agua escasa. Es justo el tipo de ingeniería discreta que hace más honesta toda la transición energética.